13 de septiembre de 2017

21 usos para tus libretas


Estoy segura de que no soy la única que acumula libretas como para aprovisionar a una papelería durante tres años. Si reúno todos los cuadernos que tengo aquí en Coruña y los que tengo en casa de mis padres... madre mía, he llegado a un punto en que siento vergüenza. Que el problema no es tener mil libretas, el problema es que las tres cuartas partes están todavía sin estrenar.

Lo más duro es ver cuadernos preciosos en tiendas, pensar "No puedes comprar más, Tania" y tener que devolverlos a su sitio con gran dolor en este corazoncito que tengo. Así que, como no quiero dejar de consumir este tipo de productos, porque yo con un cuaderno nuevo bajo el brazo soy la niña más feliz del mundo, he decidido empezar a gastar todas las libretas que poseo a día de hoy. No va a ser fácil, ¡pero no será por falta de ideas!

Si estáis en la misma situación que yo, echadle un vistazo a esta lista, en la que os hablo de 21 usos diferentes que les podéis dar a esas libretas que tenéis acumuladas. Según el formato que tengan, irán mejor para unos propósitos o para otros. Ya sabéis: de espiral, encoladas, con hojas blancas/rayadas/punteadas, pequeñas, grandes, alargadas, apaisadas, de tapa dura, de tapa blanda, blocs de notas, tacos de pósits... y un eterno etcétera.

1. Para clase o el trabajo

Si sois estudiantes, lo tenéis fácil: para hacer ejercicios, para tomar apuntes en sucio, para pasar apuntes a limpio, para anotar explicaciones puntuales sobre un tema concreto... ¡qué os voy a contar! Si trabajáis, tampoco está de más tener un cuaderno siempre a mano.

2. Para coger recados

Si tenéis teléfono fijo en casa y una memoria de pez como la mía, os resultará super útil tener un bloc de notas junto a él para tomar recados.

3. Para hacer la lista de la compra

Para este propósito me parecen muy útiles los blocs alargados, de papel rayado, que tienen un imán en la parte trasera y se pueden poner en el frigorífico. De esta manera, cualquier persona que viva en casa puede ir añadiendo items a la lista en cuanto se dé cuenta de que no queda leche o de que se ha acabado el papel higiénico, ¡ups!

4. Para hacer listas de cosas

Así, en general. Amo las listas, amáis las listas, estamos juntos en esto. Es tremendamente relajante hacer listas y yo lo practico a menudo. Algunos ejemplos reales que podríais encontrar entre las páginas de mis cuadernos: cosas bonitas de la vida, cosas que tengo que meter en la maleta, películas de Disney que todavía no he visto, libros que quiero leer este verano, etc.

5. Como agenda

Aunque no es mi caso, muchas personas han decidido renunciar a las agendas tradicionales para pasarse al método del bullet journal. En ese caso, un buen cuaderno es fundamental.

6. Como diario

Tanto si sois de los que escriben religiosamente todos los días, como si sois de los que muy de vez en cuando necesitan escupir todas esas palabras que tienen guardadas dentro, os vendrá genial tener un cuaderno donde poder explayaros. Si arrancáis las hojas después de escribir o las guardáis para el recuerdo, eso ya es cosa vuestra.

7. Para dibujar

No quiero escuchar comentarios del tipo "Es que yo no sé dibujar". No es necesario ser un artista para disfrutar de unos garabatos sobre una hoja en blanco. Probadlo, ya veréis.

8. Para anotar citas de libros, diálogos de pelis/series, tweets

Soy una friki absoluta de esas frases que marcan, que te hacen darle al pause en mitad de una película para anotarlas en el primer trozo de papel que tienes a mano. Lo malo de anotarlas aquí y allá es que al final las acabas perdiendo y nunca más vuelves a saber de ellas. ¿No sería genial tenerlas todas reunidas en un único cuaderno?

9. Como libro de recetas

Desde que me emancipé, de vez en cuando hago una llamadita a mi madre para preguntarle cómo se hace el arroz con mejillones, cuántos vasos de agua le tengo que echar al estofado o si las patatas se pueden congelar. Para no perder toda esa información valiosísima, tengo el teléfono móvil lleno de notas con recetas. Empieza a ser un caos y, para qué negarlo, hacerlo así es mucho menos adorable que consultar un cuaderno de recetas escrito a mano. Un día me pondré al lío y pasaré todas esas recetas a una libreta, que espero dejar en herencia a alguien en un futuro.

10. Como diario de viaje

Los álbumes de fotos están bien, pero no reflejan todo lo que se vive en un viaje. Mola mucho más coger un cuaderno en blanco y llenarlo de fotos, de anécdotas, de tiques de metro... ¡de experiencias!

11. Como registro de objetivos

A lo mejor te has puesto a dieta o te has propuesto beber 2 litros de agua al día. Da igual cuál sea el objetivo, ir registrando marcas siempre ayuda a mantener la constancia y la motivación.

12. Para escribir textos

Si te gusta escribir —relatos, poemas, escritura libre— puedes dedicar un único cuaderno para reunir todas esas perlas.

13. Para escribir cartas

Sabéis que tengo amigas por correspondencia y escribo cartas a menudo. Al principio utilizaba folios, pero desde hace unos meses estoy utilizando hojas de cuaderno para escribir mis cartas porque me di cuenta de que era una buena manera de ir gastándolos.

14. Como muestrario

Vale, esto es muy friki, pero los amantes de los materiales para manualidades seguro que me entendéis. Imaginaos un cuaderno lleno de trocitos de washi tape, de retales de telas, de marcas de rotulador... ¡Qué maravilla!

15. Como registro de dineros

Yo tengo un apartado específico para esto en mi agenda, pero si no fuese el caso lo haría en un cuaderno aparte: ingresos, gastos, ahorros y ese tipo de cosas.

16. Como registro de contraseñas

También tengo un apartado en mi agenda para registrar las contraseñas y los nombres de usuario que manejo en diferentes webs, ¡y menos mal! No sabéis la de veces que recurro a él.

17. Como registro de cosas graciosas que dicen los niños

Los que tenéis hijos sabéis mejor que nadie que los enanos sueltan una perlita tras otra. Algunas de ellas seguirán siendo motivo de risas en comidas familiares durante años y años, pero muchas otras se irán olvidando y a mí eso me parece una auténtica pena. Además, seguro que a los peques les encantará hojear ese cuaderno cuando sean mayores.

18. Para anotar ideas, avances, etc. de un nuevo proyecto

De vez en cuando necesito embarcarme en un nuevo proyecto, aunque sea pequeño, porque me flipa planearlo todo. Coger un cuaderno e ir anotando información útil como proveedores de material, escandallos de los productos, calendarios de campañas, ideas para promociones, etc. Si somos serios, es fundamental tenerlo todo reunido en un mismo sitio.

19. Para anotar puntuaciones de juegos

Esto ya es algo muy particular, pero si jugáis habitualmente a juegos de mesa o a deportes de grupo, seguro que os gusta llevar un registro de las puntuaciones.

20. Para anotar vocabulario de un idioma que estemos aprendiendo

Da igual que estéis tomando clases oficiales o que lo estéis haciendo por libre, cuando se está aprendiendo un nuevo idioma es fundamental tener una libreta destinada a anotar vocabulario.

21. Para hacer regalitos

Confieso que, para ir deshaciéndome de todos esos cuadernos que tengo acumulados sin estrenar, más de una vez los he regalado, algunas veces como detallito único y otras veces como parte de un regalo más grande. Los blocs de notas pequeñitos están genial para incluirlos en nuestras cartas cuando queremos tener un detalle con nuestros amigos por correspondencia y los cuadernos más grandes y especiales son ideales para regalar en mano.

¡Y estos son los usos que se me han ocurrido! Algunos de ellos los pongo en práctica desde hace tiempo y otros son ideas que se me han ocurrido recientemente y que empezaré a hacer a partir de ahora.

¿También vosotros tenéis este problema de ir acumulando mil libretas sin estrenar? ¿Qué otros usos creéis que les podemos dar?

Por cierto, la foto de portada es de la tienda de Mi Low Cost; en concreto, de su preciosérrimo cuaderno "astro". Que no es que os quiera yo empujar a comprar más libretas, pero ya sabéis que la cabra tira al monte y un cuaderno bonito es un cuaderno bonito.

6 de septiembre de 2017

5 tendencias de esta temporada a las que digo SÍ

Lo cierto es que nunca he sido yo de preocuparme por la moda, ni por lo que se lleva cada temporada, ni por intentar encajar en el estilo del momento. Sin embargo, hace unos días sentí curiosidad por ver con qué nos van a bombardear las tiendas de ropa durante los próximos meses... ¡y ni tan mal, oye! Hay algunas cosas con las que no puedor, como la pana —hablaremos de los traumas infantiles otro día—, pero muchas de ellas son tendencias a las que digo un SÍ rotundo.

Parece ser que este otoño se llevan las rayas. ¿Y cuándo no? Confieso que me encantan para cualquier época del año: sientan genial y dan un toque divertido a cualquier look sosainas. Estilo marinero, rollito grunge, tipo bebé... ¡todas las rayas me gustan!


Otro clásico que parece ser que está en tendencia es el tejido vaquero. ¿Cómo no me va a gustar, si es lo más fácil de combinar del mundo? Va bien con cualquier color, cualquier estilo, cualquier estampado... A tope con el denim, nenas.


También está de moda el brilli-brilli, que ya sé que es un horror, pero confieso que a mí me gusta en pequeñas dosis, sobre todo cuando tiene como base un tono rosado. Quizás es menos ponible para el día a día, pero todo es encontrar la manera.


Parece ser que uno de los colores de esta temporada será el rojo. Es un color con el que nunca me he visto, pero cada vez me voy animando más a tener prendas en este tono. Es alegre y no resulta puñetero a la hora de combinar. Es más, pega perfectamente con el negro, el color base de todo mi armario. Si me termino de animar, quizás consiga dejar de parecer una viuda 24/7.


Por último, digo que sí a otra tendencia que no es fácilmente ponible, pero que me parece super otoñal: el terciopelo. Y cuando digo terciopelo me refiero también al ante, a la piel vuelta y a todos esos materiales que tienen brillito y pelillo. Ya os enseñé hace unas semanas un vestido que me compré de terciopelo, que realmente no sé en qué ocasión me lo podré poner, ¡pero es que me encanta!


¡Y estas son las cinco tendencias con las que caeré seguro!

He leído sobre otras con las que no me veo ni de broma: el animal print, el color azul claro, las botas de caña alta... y las cosas con pelo. Pero de pronto me encontré con una parka con capucha peluda que yo sé que es un despropósito, ¡pero es que me he enamorado!


No sé si entraré en razón a tiempo antes de que venga el frío o acabaré cayendo como la fashion victim que jamás he sido, pero mientras tanto, decidme... ¿Lo veis o no lo veis?

¿Qué es lo que más os gusta de lo que se empieza a ver en las tiendas de ropa? ¿Le decís que sí a alguna de estas tendencias de las que os he hablado? ¿Soy la única niña de los 90 que odia la pana?

30 de agosto de 2017

Mi buzón en agosto

Es un hecho que mi buzón ha tenido épocas mejores, pero el poco correo que recibo es de lo mejorcito. Esta es la carta que me envió Kat, desde Filipinas, hace unas semanas.

Además de unas cuantas páginas cargadas de anécdotas, planes y palabras amables, me mandó un par de tarjetitas con preguntas y respuestas de mail tag, una postal super bonita, un marcapáginas... ¡y el sobre estaba taaaan preciosamente decorado!


No me puedo quejar, ¿verdad?

Por cierto, he pensado en grabar algún directo en stories mientras decoro sobres y monto detallitos para enviarles a mis amigas por correspondencia. ¿Os gustaría? Ya me contaréis.

¿Qué tal vuestros buzones últimamente? ¿Notáis que recibís menos cartas durante el verano?
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