20 de abril de 2017

Mi buzón en los últimos meses

¡Cuantísimo tiempo hacía que no os enseñaba las cartas que me envían mis amigas por correspondencia! Sabéis que he tenido esto del correo postal bastante abandonado, pero la intención es ir cogiendo el ritmo poco a poco. Es importante dedicar tiempo a las cosas que nos gustan y nos hacen sentir bien, ¿estáis de acuerdo?

La dos primeras cartas que os enseño me las envió Maripi, desde Albacete. La primera la recibí hace ya un año y la segunda es en realidad una tarjeta navideña absolutamente preciosa. No sé si os habréis fijado alguna vez, pero todas mis amigas suelen incluir detallitos amarillos en sus cartas: el sobre, el papel, las decoraciones... ¡y es que es mi color favorito y ellas son super detallistas!


Esta otra carta que os enseño me la envió Kat, desde Filipinas, que no puede dejar de hacer cosas fantásticas ni un minuto. Me envió una libreta super bonita, un autorretrato suyo, una postal cuquísima... ¡no me puedo quejar ni un poquito!


¿Qué habéis estado recibiendo vosotros durante los últimos meses? ¿Más correo basura o más correo bonito?

17 de abril de 2017

Cartas encadenadas: Segunda historia


Hace más de un año que empecé a organizar una iniciativa a la que llamé "cartas encadenadas" y que consistía en hacer uso del correo postal para escribir una historia en cadena, entre varias personas, sin saber cuál sería el resultado hasta el final. Fuisteis unos cuantos los que quisisteis participar y, como siempre que organizo algo, me alegró mucho ver que no soy la única que se ilusiona con estas tonterías, con este jugar juntos a algo divertido. ¡Moláis bastante!

Lancé la iniciativa por partida triple. Tres historias diferentes, todas ellas sencillas. Ninguna pretensión de crear la novela del año, ninguna presión por tener que escribir nada con valor literario... simplemente echar un buen rato juntos, pasarlo bien.

El caso es que hace un par de meses completamos una de las historias, que es de la que os quiero hablar en este post.


Empecé yo, desde Coruña, escribiendo el comienzo de la historia y enviándosela en forma de carta a la siguiente participante. La carta fue parando en diferentes puntos de España —¡incluso llegó a viajar al extranjero!— para finalmente volver a mí, que cerré el final lo mejor que pude. Un periplo de nada más y nada menos que 14.864 kilómetros y 290 días.

La historia se titula Violeta y el escupelava (podéis leerla al completo si hacéis clic sobre el título) y es un pequeño relato de 4.614 palabras, escrito con todo el cariño del mundo por Jorge, Zoe, EvaLaura, Mayte, Laia, Fran, Elena, Patri y servidora.


Cuando tuve la historia completada, fui a la imprenta, les pedí que hicieran folletitos con ella y envié un ejemplar a cada participante, cursimente envuelto.



No sé qué opinarán las personas que participaron, ¡pero a mí me parece que ha estado muy guay! De las otras dos historias no sé nada ahora mismo. Correos no funciona todo lo bien que debería y siempre hay alguna oveja negra entre los participantes, así que crucemos dedos para que vuelvan a mí.

¿Habéis participado en alguna iniciativa de este estilo? Si queréis organizar algo así, os remito a un post que escribí hace un tiempo en el que os contaba cómo organizar un cuaderno viajero.

13 de abril de 2017

Mis propósitos para 2017


Sabéis que me está costando cogerle el ritmo al 2017, os lo conté cuando compartí la agenda imprimible, así que no os extrañará ver que os hablo de mis propósitos para este año en pleno abril. Pero, amigos, la vida es un carnaval y cada loco con su tema.

Así que sí, quiero compartir con vosotros algunas cosas que me gustaría haber alcanzado para cuando termine el año. No sé si coincidiréis conmigo en algún punto o son metas raritas —como yo—, ¡pero lo mejor es que os quedéis a leer el post y me lo contéis en los comentarios!

Aquí van mis seis propósitos para 2017.

1. Contestar todas las cartas

Quiero terminar este año sin tener cartas pendientes de ser respondidas. Es algo que me está costando mucho desde que me mudé de ciudad y empecé a trabajar. Entre la falta de tiempo y de materiales, me da perezaca ponerme a escribir cartas, a pesar de que tengo muchas cosas que contarles a mis amigas por correspondencia. Creo que el truco será contestarlas en cuanto las reciba, aprovechando el subidón que eso me da, y así evitaré que se queden olvidadas en el buzón del correo pendiente.

2. Volver a conducir

Tengo carné de conducir desde hace casi dos años. Todo el proceso fue un verdadero suplicio para mí. Tengo fobia a conducir, se me da mal y no estaba en mi mejor época cuando me puse con ello. Mi caso fue el típico: aprobé el examen teórico sin problemas, pero se me dio muy mal la parte práctica. He olvidado todo, y creo que es el momento perfecto para volver a intentarlo casi desde cero, con otra mentalidad. Si lo consigo, también me gustaría comprarme un coche.

3. Hacer algo bonito por personas desconocidas

No hablo de nada enorme, aunque me encantaría disponer de los medios para hacerlo, sino simplemente de algún gesto bonito similar a lo que hice hace un par de años en el Día Internacional de la Felicidad. Si vivís en Coruña y os encontráis pósits con cursiladas en medio de la calle, ya os imaginaréis quién fue.

4. Volver a coser

La costura es algo que también he dejado de lado por falta de tiempo. Es una pena, porque me da la vida, pero precisamente es eso lo que me ha hecho dejarlo, y es que cuando miro el costurero o la máquina de coser pienso "Mira, lo vamos a dejar estar, porque como te coja... no te suelto".

5. Visitar tres lugares diferentes

Llevo 5 años sin viajar y el cuerpo me lo va pidiendo. Me apetece visitar, conocer, descubrir... aunque sea para entender que al final el mejor sitio en el que estar es aquí, en casa. Para llevar un buen ritmo, creo que tres viajes en un año es una buena cifra. De momento ya tengo un viaje planificado para visitar Praga (¡otra vez!). Todavía no sé qué otras ciudades pisar, pero se aceptan sugerencias.

6. Ser mejor

Este es el propósito más personal e importante de todos, y no es algo que quiera ni pueda explicar, al menos aquí. Resumiendo, y para que os hagáis una idea: estar cuando esté, querer a quien quiero, demostrar, interesarme, hacer lo correcto, decidir, aprender, esforzarme.

Son pocas cosas, pero algunas son intensas para mí. Ya se han ido los primeros tres meses del año, pero todavía queda mucho por delante. Me lo he propuesto y lo voy a conseguir, estoy segura.

¿Vosotros os habéis marcado algún propósito para este año o preferís dejar que las cosas surjan sin más? Si sois de los primeros, ¿cuáles son esos propósitos? Y sobre todo, ¿qué os motiva a conseguirlos?
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