18 de abril de 2018

LIBRO | Como agua para chocolate


Hace ya bastantes años vi la película basada en este libro del que os quiero hablar hoy, y la verdad es que, sin ser el tipo de película que me va, me gustó bastante. Por eso, cuando este libro cayó en mis manos, no dudé en leerlo.

Es una novela romántica, de ahí que a priori parezca no ser mi tipo, pero también tiene unos toques de realismo mágico que la hacen genial.

La historia está ambientada en el México de principios del siglo XX y su protagonista es Tita, la más joven de las tres hijas de Mamá Elena, una mujer opresora y con un carácter temible que parece querer arruinar la vida de su hija. Y es que Tita, por ser la hermana menor, está condenada a cuidar de su madre hasta el fin de sus días, de modo que tiene prohibido enamorarse y formar una familia. Sin embargo, aparece Pedro y nadie puede evitar que entre Tita y él surja un amor capaz de superar todos los obstáculos.

Una cosa que me encantó de este libro es que, como Tita está muy vinculada a la cocina, cada capítulo se abre con una receta. Este tipo de detalles me mola mucho —ya os lo conté cuando reseñé Cinco cuartos de naranja— y más aún si se trata de recetas mexicanas, porque la gastronomía es una de las cosas que más me llama del país.

Les sugiero ponerse un pequeño trozo de cebolla en la mollera con el fin de evitar el molesto lagrimeo que se produce cuando uno la está cortando. Lo malo de llorar cuando uno pica cebolla no es el simple hecho de llorar, sino que a veces uno empieza, como quien dice, se pica, y ya no puede parar.

Como os digo, recomiendo este libro incluso aunque la novela romántica no sea vuestro tipo, porque la manera en la que está contada la historia es adorable. Además, no tiene muchas páginas y eso lo hace perfecto para devorarlo en un par de ratos.

¿Lo habéis leído? ¿La peli la habéis visto? ¿Conocéis más novelas con toques de realismo mágico que creáis que me pueden gustar?

11 de abril de 2018

TAG | Enero en fotos

En los últimos tiempos Instagram se ha convertido en mi red social preferida. Aunque es cierto que el tema del algoritmo me saca un poco de quicio, no puedo evitar adorar sus cosas buenas, sobre todo aquellas que tienen que ver con las stories: los gifs, los directos, etc. Conecto con otras personas de una manera mucho más real y me divierto muchísimo.

Así es que me apetecía hacer algo guay allí para darle un poco de caña a mi feed, que lo cierto es que es lo que más me cuesta actualizar. Me pareció buena idea empezar el año compartiendo pequeñas cosas diariamente y así fue cómo surgió #eneroenfotos, un hashtag que reúne las participaciones de todos los perfiles que nos animamos a jugar. Fue algo pequeño, libre y sin requisitos prohibitivos, pero me apetece dejar constancia por aquí, más que nada por si a alguien le apetece hacer algo así y necesita ideas de temas para cada día.

1. Frío
2. Animales
3. Amarillo
4. En el espejo
5. Placer culpable
6. Algo nuevo
7. Afuera
8. Números
9. Algo rico
10. Lo que estoy leyendo
11. Cuando era peque
12. Luz
13. Hecho por mí
14. Paz
15. Mi pelo hoy
16. Una afición
17. Mirando arriba
18. Letreros
19. En mi taza
20. Noche
21. Donde vivo
22. En mis pies
23. Adentro
24. Algo viejo
25. Frutas
26. Ventanas
27. Me hace feliz
28. Flores
29. Mis manos
30. Mirando abajo
31. Paredes

Y ahora os dejo con algunas de las fotos que subí para este reto.





¿Os gustan los retos instagrameros? ¿Habéis organizado alguno? ¿Me recomendáis alguno para participar?

18 de enero de 2018

Mis propósitos para 2018


Como cada año a estas alturas, empiezo a plantearme cuáles son las metas que me gustaría alcanzar durante los próximos meses. No hablo de grandes logros, sino de superar pequeñas barreras que, de algún modo, me frenan en la vida. A veces son simplemente chorraditas que me haría ilusión llevar a cabo.

En primer lugar, haré un repaso muy breve de las cosas que me había propuesto lograr en 2017:

1. Contestar todas las cartas - ¡Conseguido!
2. Volver a conducir - Meeeeec
3. Hacer algo bonito por personas desconocidas - Busca #PBLoveBomb en Instagram
4. Volver a coser - No he vuelto a lo grande, pero sí que he hecho algún pequeño proyecto
5. Visitar tres lugares diferentes - Meeeeec
6. Ser mejor - ¡Conseguidísimo!

No hice pleno, pero tampoco me puedo quejar. Para 2018 tengo unos propósitos muy sencillos, nada loco.

1. Vivir sola

Llevo un par de años compartiendo piso con varias personas y creo que ya es hora de vivir por mi cuenta. Será complicado encontrar un apartamento decente a un precio asequible en el centro de Coruña, pero espero conseguirlo antes de que acabe el año.

2. Tener mascota

Mi casera actual no nos permite tener animales en casa. Si cambio de piso, me encantaría que el nuevo admitiese mascotas y poder así tener una. Como no dispongo de todo el tiempo que un perro merece, creo que optaría por adoptar un gato.

3. Abrazar más perros

Cuando veo a un perro, sobre todo si es grandote, sólo puedo pensar en apapacharlo y hacer la croqueta con él. Siempre me corto, porque creo que molesto, pero pensándolo bien la probabilidad de que al perro en cuestión le gustase es bastante alta. Así que a partir de ahora me propongo abrazar a cada perro que me encuentre por la calle, siempre con su permiso y el de sus dueños, claro.

4. Hacer el spagat

Llevo unos meses tomando clases de ballet, pero mi nivel de flexibilidad sigue dando pena. Aun así, parece que poco a poco voy mejorando y me encantaría acabar el año sabiendo hacer el spagat.

5. Ir a menudo al cine

Quiero ir al cine casi todas las semanas, siempre que sea posible. Ir al cine sola es una actividad que disfruto muchísimo y lo cierto es que el único motivo por el que no suelo ir es simple pereza, porque al final nunca me arrepiento de haber ido.

¡Y esto es todo, amigos!

Como veis, se trata de propósitos sencillos que debería ser capaz de conseguir sin mayores problemas.

¿Qué os habéis propuesto vosotros? ¿Qué metas alcanzasteis el año pasado?
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