26 de septiembre de 2016

Un día en mi vida | 24/09/16


Llevaba años queriendo hacer un post como este, porque lo había visto en otros blogs y me había encantado la idea, pero siempre pensaba que mis días no tenían nada de interesantes y lo acababa dejando pasar.

La semana pasada os pregunté en Twitter si os interesaría un post de este tipo y la mayoría respondisteis que sí. Aunque mi vida sigue siendo de lo más normal, he pensado que también eso es un punto interesante: que se vea que detrás de los blogs hay personas normales y corrientes, sin vidas idílicas ni rutinas de ensueño.

Vais a ver en qué consistió, a grandes rasgos, mi último sábado. En algunas fotos las horas no son exactas porque me olvidaba de poner el temporizador en marcha hasta la hora siguiente, pero es para que os hagáis una idea.

Estaba el día lluvioso y me apetecía arañar horas de descanso, porque era uno de mis últimos días de vacaciones, así que pasé gran parte del día en casa, en lugar de salir a pasear, que es algo que me gusta hacer los fines de semana.

11:00
A estas horas llevaba un ratín despierta, remoloneando un poco en cama antes de levantarme y empezar el día.


12:00
Aquí la cámara me pilló derrochando glamour con la mopa. Entresemana no tengo tiempo —ni, sobre todo, ganas— de limpiar, por lo que suelo aparcar este tipo de tareas hasta el fin de semana. La verdad es que, teniendo tiempo, disfruto mucho estos ratitos de ama de casa, limpiando mientras escucho música o veo una peli.


13:00
Tenía que preparar un pedido de Etsy, que enviaría más tarde, así que en esas me encontraba: empaquetando y dejándolo listo para echarlo al buzón.


14:00
Como tenía pensado ir al súper después de comer, dediqué un rato a planificar los menús de esta semana y así saber, más o menos, qué cosas tenía que comprar. No sé si vosotros lo hacéis, pero a mí me resulta muy cómodo.


15:00
Lo cierto es que no me apetecía nada de nada hacer la comida, así que decidí seguir derrochando glamour yendo a comer a una cadena de comida rápida. Y ahí estaba, esperando por lo mío.


16:00
Después fui al súper y creo que estaba en el pasillo de la leche cuando sonó la alarma anunciando que tocaba foto.


17:00
A estas horas me encontraba yo tirada en cama viendo una película para echar el rato.


18:00
Me avisaron para salir a tomar algo por la noche, aprovechando que se celebraba el Picadillo aquí en Coruña (un concurso de tapas) y le estaba echando un vistazo a las propuestas para ir luego a tiro fijo.


19:00
Aunque llevaba varias horas en cama haciendo nada en absoluto, el cuerpo me pedía siesta, qué queréis que os diga. Os regalo mi cara de necesitar dormir urgentemente.


20:00
Recién despierta, sentadita en cama, con la luz propia de una tarde-noche de otoño, escuchando llover por la ventana abierta... ¡una maravilla!


21:00
Esperando en el portal a que pasaran a recogerme para irnos de tapas.


22:00
Por ahí de tapas. Esta es una de las que probé: una minihamburguesa con queso.


23:00
Ya de vuelta en casa, que la noche es joven pero yo no tanto.


00:00
Y antes de dormir, un ratito de lectura.


Evidentemente, entre foto y foto hice más cosas, pero no se trataba de enseñarlo todo, sino simplemente de tomar instantáneas puntuales a lo largo del día en intervalos de una hora, aproximadamente.

Ya veis que llevo una vida de lo más normal, sin grandes planes. ¿Se parece en algo mi sábado a un sábado en vuestra vida? ¿Os animáis a publicar un post como este? Me parece interesante ver cómo es un día cualquiera en la vida de una persona del mundo real :)

22 de septiembre de 2016

Cómo decorar cartas | 17

Hoy os quiero enseñar la última carta que he enviado. Lo cierto es que no es mi mejor creación en el terreno del snail mail, pero la explicación a esto es simple: durante el último año apenas he escrito cartas y he perdido la práctica... ¡pero pienso recuperarla!

Para escribir toooodo lo que tenía que contarle a mi amiga por correspondencia, utilicé folios de un set de escritura decorados con lunares de colores.


Incluí un pequeño sobre hecho por mí con un folio amarillo, en el que metí algunas preguntas y respuestas para el mail tag. También añadí una tarjetita en la que se podía leer: "eres importante, te quieren, eres suficiente, mereces la pena".


Para enviar la carta utilicé un sobre de papel kraft, que decidí decorar aplicando diferentes materiales y técnicas: sellos, washi tapes, pedazos de papel, pegatinas, etc. Quizás el resultado fue más caótico y menos armonioso de lo que pretendía hacer. Sin embargo, creo que, cuando haya recorrido medio mundo y esté algo maltratadillo, tendrá su encanto.


¿Qué os parece? ¿Tenéis un estilo parecido a la hora de enviar cartas o recurrís a técnicas totalmente diferentes?

19 de septiembre de 2016

Descubriendo la Japan Funbox

Ya sabéis lo fan que soy de probar comida nueva, sobre todo si se trata de chuches. Cuando se pusieron en contacto conmigo desde Japan Funbox para dejarme probar la experiencia de recibir una de sus cajas mini, no pude decirles que no. Ya os adelanto que la experiencia fue genial, pero quedaos a ver el post y os voy contando con más detalle qué me pareció cada una de las cosas que probé.

Además esta vez tuve invitada de honor —mi prima de 11 años, que a esa edad una entiende mucho de chuches— y nos tomamos la cata muy en serio, como verdaderas profesionales.

Una cosa que me encantó nada más abrir la caja fue que incluía una hoja con imágenes de cada producto y, junto a ellas, su nombre y una breve descripción, todo en inglés. Es interesante saber lo que te estás metiendo en la boca, así que ¡punto para Japan Funbox!


01. Hi-Chu Strawberry (5/5)

Masticables de fresa, tipo sugus rojos, pero con una textura más chiclosa. Estaban super buenos, tanto como los masticables de piña que probé hace unos meses. Lo que más me gustó es que tenían por el medio cachititos de fresa.


02. Sherbet-Lick, Grape Flavor (5/5)

Chupa para mojar en polvitos, con sabor a uva. A mi prima no le gustó nada de nada, supongo que porque no es un sabor al que estemos acostumbrados. A mí me encantó, porque me recordó al pastillaje de violetas, unos caramelitos que descubrí hace unos meses y me conquistaron.


03. Caramel Corn (4/5)

Gusanitos dulces con sabor a cacahuete, crujientitos. Quizás demasiado empalagosos, pero muy conseguidos.


04. Pretz Tomato Taste (5/5)

Palitos de galleta, tipo Mikado, con sabor a tomate. En realidad sabían a alguna mezcla de especias que no supe identificar, pero que estaba super rica, con un toquecillo picante muy ligero.


05. Sonomanma Peach (3/5)

Chicle de melocotón ácido con relleno. Ya sabéis que a mí no me van los ácidos, pero lo que es la textura del chicle en sí me gustó: suave, blandito, fácil de mascar.


06. "Umaibō" Delicious Stick

Palitos tipo Aspitos, pero más grandes y con hueco en el interior. Venían tres sabores diferentes.


Cheese (5/5)

Sabor a queso, parecido a los Cheetos.


Mentai (Spicy Cod Roe) (2/5)

Sabor a huevas de bacalao picante. Sí, amigos. Muy parecido al anterior, pero picante, y ya sabéis que no tolero nada bien ese rollo.


Corn Potage (1/5)

Sabor a sopa de maíz. A pesar de que era en el que más esperanzas teníamos puestas, lo cierto es que estaba asqueroso y lo tuvimos que escupir. Era muy, muy dulce.


Salvo el disgustillo del final, la caja nos flipó. Era la versión mini, pero para nada nos pareció cutre, todo lo contrario. ¡La peque y yo os la recomendamos totalmente!
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