2 de julio de 2015

Mi armario cápsula para el verano 2015


Os conté la semana pasada que quería probar la experiencia del armario cápsula y hoy os voy a enseñar mi selección de prendas. La verdad es que ha sido mucho más sencillo de lo que presentía, ¡y también muy divertido!

Tengo que decir que ya había hecho limpieza en el armario después de las rebajas de invierno, así que no me tuve que deshacer de ninguna prenda y eso hizo la tarea mucho menos tediosa.

Lo primero que hice fue sacar toda mi ropa del armario y colocarla sobre la cama, separándola en dos montones: ropa válida para el verano y ropa de invierno total. Con esta primera división aligeré bastante el trabajo, porque me olvidé de la montaña de jerséis gordotes que asustaba un poco.

Luego, viendo la ropa que me quedaba, me di cuenta de que algunos colores se repetían mucho más que el resto (azul, rosa y blanco), así que los elegí como colores principales y descarté todas las prendas que eran de otros tonos.

Del montón de ropa que me quedaba (prendas de verano de color azul, rosa o blanco) elegí las piezas que iban a formar parte de mi armario cápsula. Aunque aquí los veranos son muy calurosos, no es raro que en pleno agosto se eche a llover algún día, así que tuve muy en cuenta el clima a la hora de seleccionar la ropa: calzado cerrado, pantalones largos, una cazadora vaquera, etc.


Por suerte, no tuve que comprar nada porque tenía prendas suficientes para componer mi armario cápsula. Y menos mal, porque ahora que comprendo lo sencillo que puede ser vestirse no me apetece tener que volver a pisar una tienda de ropa en la vida.

Todas las prendas que descarté las metí en bolsas, a falta de cajas, y las guardé en el trastero. Sé que dentro de tres meses esa ropa estará arrugadísima y olerá raro, pero también sé que sólo tendré que poner a punto un máximo de treinta y cinco prendas.

Como ahora hay muchísimo hueco libre en mi armario, lo aprovecho para organizar mejor las prendas excluidas del cómputo: ropa de estar por casa, ropa de deporte, un vestido especial, tacones, un par de fulares, etc.

¡He aquí mi armario cápsula!

Tres pantalones largos

Vaqueros básicos, de Zara
Vaqueros a rayas, de Pull & Bear
Pantalones de tela floreados, de H&M

Cuatro faldas

Falda clásica, de Zara
Falda a rayas, de Zara
Falda estampada, de Zara
Falda de ovejas y flores, de Zara

Seis vestidos

Vestidos de manga corta, iguales con distintos estampados: flores y pájaros, de H&M
Vestidos de lunares sin mangas: de Zara y de Elogy
Vestido de manga larga de corazones, de Zara, y vestido de manga corta de flores, de H&M

Dos camisetas

Camiseta básica de manga corta y escote bailarina, de Stradivarius
Camiseta básica de manga corta, de H&M

Ocho blusas y camisas

Blusa sin mangas cortita, de H&M
Blusa vaporosa sin mangas, de Zara
Blusa sin mangas tipo camisón, de Kookaï
Blusa de manga larga con encajes, de Pull & Bear
Camisa de manga larga con acolchados, de Zara
Camisa transparente a rayas con manga tres cuartos, de Stradivarius
Camisa/chaqueta de manga larga a cuadros, de Pull & Bear
Camisa/chaqueta vaquera de manga al codo, de Elogy

Tres chaquetas y jerséis

Chaqueta básica de manga al codo, de Zara
Jersey a rayas largo de manga corta, de Amichi
Jersey finito de manga tres cuartos, de Zara

Una cazadora

Cazadora vaquera, de H&M

Cinco pares de zapatos

Zapatillas de tela de H&M y zapatos, iguales en distinto color, de Zara
Cangrejeras de Be Sweet y Bailarinas de H&M

Tres mochilas y bolsos

Mochila de Zara Niños
Bolso pequeño de Zara
Cartera de mano de Spanish & Sisters

La mayor parte de la ropa es de hace unos cuantos años y, sin embargo, me parece ropa nueva. La he redescubierto y me he reenamorado.

¡Tendríais que ver lo bonito que se ve mi armario ahora! En esa zona de mi habitación apenas hay luz, así que no soy capaz de sacar una foto decente, pero para que os hagáis una idea os digo que es como una mini colección de una tienda de ropa, con todo conjuntado.

Espero haberos dado ideas para componer vuestro ropero, si es que os habéis sumado a esto del minimalismo :)

¿Qué opináis de mi armario cápsula? ¿Os parecen pocas o muchas prendas? ¿Qué colores habríais escogido vosotros?

30 de junio de 2015

Mi buzón en junio

A pesar del retraso que llevo contestando cartas, he podido recibir dos durante este mes, ¡no puedo quejarme!

La primera que me llegó venía de parte de Laura, desde Bajadoz. Me envió un montón de cosas bonitas que estoy deseando utilizar en mis manualidades: etiquetas de colores, corazones de papel, bichillos kraft... ¡y hasta un clip monísimo con forma de animalito!


La otra carta que recibí me la envió Laura, de Fuenlabrada, cargada de mensajes positivos, pegatinas y unos papeles veraniegos preciosos. Me encantó el detalle del sobrecito pequeño, donde estaban guardadas las pegatinas; el tema de ir abriendo sobres dentro de otros sobres es casi como destapar una caja sorpresa, ¡me chifla!


Y este es el correo que ha alegrado mi buzón durante el mes de junio. ¿Qué habéis recibido vosotros? ¿Y qué habéis enviado?

26 de junio de 2015

Armario cápsula


La primera vez que leí sobre armarios cápsula fue con este post de Tú a Madrid y yo a Barcelona, que me dejó con ganas de pensármelo en serio, pero al final se me pasó. Algunas semanas después leí este otro post de Wasel Wasel y ya fue entonces cuando terminé de decidirme a dar el paso.

Para que nos situemos, digamos que un armario cápsula es una pequeña colección de prendas de ropa, combinables entre sí, que permiten elaborar conjuntos suficientes para poder vestir a diario sin dramas. La base de todo esto es el minimalismo, la huida de lo superfluo, la idea de que menos es más.

Me recuerda a cuando tengo que hacer la maleta antes de un viaje, pero apenas tengo espacio para unas pocas prendas. Entonces tengo que arreglármelas para que las cuatro cosas que puedo llevar me den juego suficiente y no parezca que me voy a pasar todo el viaje con la misma ropa un día tras otro.


Existen una serie de pautas a seguir a la hora de crear un armario cápsula —que podéis leer, por ejemplo, en este post de Un-Fancy—, pero creo que es importante adaptarlas a las necesidades de cada uno. Después de darle un par de vueltas, he decidido cuáles serán mis propias normas.

1. Modificaré el armario cápsula cada tres meses, con cada cambio de estación, pero en lugar de guiarme por las fechas exactas tomaré los meses enteros, de esta manera: enero-marzo, abril-junio, julio-septiembre, octubre-diciembre.

2. Escogeré, en la medida de lo posible, ropa que merezca la pena: válida para la estación correspondiente, de calidad, en buen estado, de mi talla, que me siente bien y que me resulte cómoda.

3. Sólo usaré treinta y cinco prendas, sin contar las que queden excluidas del cómputo. Si durante una estación algo nuevo entra, entonces algo viejo tiene que salir.

4. Las prendas excluidas del cómputo serán la ropa interior, los pijamas, la ropa de estar por casa, la ropa de deporte, la ropa para ocasiones especiales, la ropa de baño y los complementos.

5. Me basaré en tres colores a la hora de escoger la ropa: uno básico y dos complementarios. La idea es que luego pueda combinar todas las prendas entre sí, así que trataré de que sean más bien neutros.


En base a estas normas y a las etapas que normalmente sigo cuando ordeno mi cuarto, he decidido establecer algunos pasos para no volverme loca a la hora de escoger las treinta y cinco prendas que compondrán mi armario cápsula.

1. Haré un recuento de toda la ropa que tengo. Esto implica vaciar armarios y cualquier otro lugar donde pueda tener ropa guardada, aunque no sea la que utilizo habitualmente.

2. Haré limpieza de ropa, separándola en tres montones: para tirar, para donar y para devolver.

3. A partir de la ropa que haya superado esa primera criba, haré una selección de prendas que merezcan la pena.

4. Si esa selección no cubre la lista de prendas que necesito, tendré que ir de compras unos días antes de que empiece la nueva estación.

5. Apañaré un escondrijo donde guardar la ropa que no haya sido seleccionada.

Con todo esto, pretendo llegar a un punto en el que me sienta liberada: de comprar, de gastar, de darle importancia a cosas que no la tienen. ¡Son todo ventajas!

La semana que viene os hablaré de las prendas que he escogido para el armario cápsula de este verano. He diseñado una ficha para organizarme mejor, que os dejo aquí por si la queréis descargar y poneros las pilas.

¿Practicáis esto del armario cápsula? ¿Podríais vivir con sólo 35 prendas de ropa?
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