24 de abril de 2017

13 consejos para superar una ruptura

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Este no es un post sobre “Cómo superar una ruptura sentimental en 5 sencillos pasos”, porque ni es tan sencillo ni son matemáticas. Cada persona tiene sus tiempos y maneja el dolor como quiere o, más bien, como puede.

Sólo es un post que recopila algunos consejos que os puedo dar, desde mi escasa experiencia, para intentar superar una ruptura de la manera menos dolorosa posible, cuando eres tú el que ha sido dejado. Como cuando compartí con vosotros 10 planes para los días de bajona. En cierto modo es una carta que me escribo a mí misma, por eso hablo en femenino y de él, pero espero que os pueda servir de ayuda seáis quienes seáis y hayáis cortado con quien hayáis cortado.

1 | Siéntete mal
Permítete sentir tristeza. Tenías algo que te hacía feliz y lo has perdido, así que es totalmente normal que ahora te sientas mal. Llora si lo necesitas, drena la herida. Deja que el dolor salga, no lo quieres dentro.

2 | Pero no demasiado
No te acomodes en esa miseria. Siente toda la pena que necesites sentir, pero tampoco te pases. Rebozarte en tu propia mierda no va a hacerte ningún bien. Bastante estás sufriendo, como para añadir más dolor innecesariamente. Hablo de escuchar esa canción en bucle, por ejemplo.

3 | Habla de cómo te sientes
No se trata de hacer que tus amigos se quieran arrancar las orejas para no tener que seguir escuchándote hablar de lo mismo una vez más, pero seguro que entenderán que durante los primeros días necesites desahogarte. No te cortes, no ocultes nada, no finjas. Que la relación haya fracasado ni siquiera me gusta utilizar esta expresión no es motivo de vergüenza. Intentar explicar a los demás cómo te sientes te ayudará a comprenderlo tú misma.

4 | No le idolatres
Está claro que algo había en él que te hacía sentir lo que sentías, pero nadie es perfecto y, si se acabó lo que teníais, es porque algo no iba del todo bien. Intenta ver las cosas con perspectiva. No fue sólo culpa tuya.

5 | Tampoco le odies
No era perfecto, pero le querías. Te hizo feliz mientras estuvisteis juntos. No le desees nada malo, intenta recordarle con una sonrisa. La rabia y el odio no llevan a ningún lugar en el que quieras estar. Otra vez más, la perspectiva. Tampoco fue sólo culpa suya.

6 | Dúchate
Sabes de lo que hablo. Amén del tema de la higiene, verte limpia y arreglada te ayudará a encontrarte mejor. Si finges que tienes ganas de vivir, es posible que te lo acabes creyendo.

7 | Pon distancia
Incluso aunque ambos queráis seguir manteniendo una relación de amistad, es necesario dejar que pase un tiempo. Esa herida tiene que cicatrizar, y para eso se necesitan tiempo y distancia. Incluso te diría que te olvides de las redes sociales, que a veces me parecen un invento del mismísimo diablo. Ya llegará el momento, no tengas prisa.

8 | Sigue con tu vida
Por mucho que lo único que quieras hacer sea quedarte en cama todo el día, incluso morirte, la realidad es que tienes unas obligaciones que cumplir y la vida continúa. El mundo no deja de girar porque tú estés triste. Ve al trabajo e intenta hacerlo lo mejor que puedas, haz tus recados, dedícate a las tareas de casa con normalidad. No te exijas demasiado, pero tampoco te relajes.

9 | Redescúbrete
Intenta recordar cuánto molaba tu vida cuando estabas soltera. Con él hacías cosas que ya no vas a volver a hacer, eso es así, pero también hay cosas que hacías antes de conocerle que dejaste de hacer mientras estabais juntos. Redescubre todo eso, ya verás qué guay.

10 | Reconstrúyete
Ahora que tienes más tiempo libre, es la oportunidad perfecta para iniciarte con esa afición que siempre quisiste probar. ¿Anotarte a clases de baile? ¿Estrenar la réflex que está cogiendo polvo? ¿Darle una oportunidad a eso de salir a correr? Seguro que hay varias cosas en tu lista.

11 | Queda con gente
Es un buen momento ¿y cuándo no? para que te encuentres con los de siempre: la familia, los amigos. Haz un esfuerzo por verles, por estar con ellos, por participar. Queda con un grupo mediano: las suficientes personas para que la conversación se mantenga siempre activa sin encontrarte tú monopolizándola hablando de tu ruptura, pero no tantas como para que puedas pasar desapercibida mientras te evades echándole de menos.

12 | Pide ayuda
Si poner de tu parte y apoyarte en tus seres queridos no es suficiente, no pasa absolutamente nada por pedir ayuda profesional. Ve al médico y cuéntale lo que te pasa, cómo te sientes. No es que seas una floja, es sólo que necesitas un empujoncito.

13 | No te agobies
Lo más importante de todo. Si han pasado varios meses y te sigues sintiendo mal, si él sigue con su vida con normalidad y sin embargo tú no eres capaz, si estás rodeada de personas que se preocupan por ti y quieren verte bien pero aun así sigues triste, si tienes la sensación de que nunca vas a salir del agujero en el que estás... no te agobies. Cada persona tiene sus tiempos, tú también. Todo pasa, y esto también pasará, sólo necesitas tener un poco más de paciencia.

Me viene a la cabeza esta cita de Las cinco personas que encontrarás en el cielo:

"todos los finales son también comienzos,
lo que pasa es que no lo sabemos en su momento"

Próximamente publicaré un post con consejos de otras personas (anónimas), porque en esto, como en todo, hay mil maneras diferentes de ver y entender las cosas. Si queréis aportar algo a ese próximo post, con vuestra experiencia, escribidme.

¿Qué os han parecido los consejos? ¿Alguna vez habéis tenido que poner en práctica alguno de ellos? ¿Qué es lo que mejor os funciona a vosotros para superar una ruptura sentimental?

20 de abril de 2017

Mi buzón en los últimos meses

¡Cuantísimo tiempo hacía que no os enseñaba las cartas que me envían mis amigas por correspondencia! Sabéis que he tenido esto del correo postal bastante abandonado, pero la intención es ir cogiendo el ritmo poco a poco. Es importante dedicar tiempo a las cosas que nos gustan y nos hacen sentir bien, ¿estáis de acuerdo?

La dos primeras cartas que os enseño me las envió Maripi, desde Albacete. La primera la recibí hace ya un año y la segunda es en realidad una tarjeta navideña absolutamente preciosa. No sé si os habréis fijado alguna vez, pero todas mis amigas suelen incluir detallitos amarillos en sus cartas: el sobre, el papel, las decoraciones... ¡y es que es mi color favorito y ellas son super detallistas!


Esta otra carta que os enseño me la envió Kat, desde Filipinas, que no puede dejar de hacer cosas fantásticas ni un minuto. Me envió una libreta super bonita, un autorretrato suyo, una postal cuquísima... ¡no me puedo quejar ni un poquito!


¿Qué habéis estado recibiendo vosotros durante los últimos meses? ¿Más correo basura o más correo bonito?

17 de abril de 2017

Cartas encadenadas: Segunda historia


Hace más de un año que empecé a organizar una iniciativa a la que llamé "cartas encadenadas" y que consistía en hacer uso del correo postal para escribir una historia en cadena, entre varias personas, sin saber cuál sería el resultado hasta el final. Fuisteis unos cuantos los que quisisteis participar y, como siempre que organizo algo, me alegró mucho ver que no soy la única que se ilusiona con estas tonterías, con este jugar juntos a algo divertido. ¡Moláis bastante!

Lancé la iniciativa por partida triple. Tres historias diferentes, todas ellas sencillas. Ninguna pretensión de crear la novela del año, ninguna presión por tener que escribir nada con valor literario... simplemente echar un buen rato juntos, pasarlo bien.

El caso es que hace un par de meses completamos una de las historias, que es de la que os quiero hablar en este post.


Empecé yo, desde Coruña, escribiendo el comienzo de la historia y enviándosela en forma de carta a la siguiente participante. La carta fue parando en diferentes puntos de España —¡incluso llegó a viajar al extranjero!— para finalmente volver a mí, que cerré el final lo mejor que pude. Un periplo de nada más y nada menos que 14.864 kilómetros y 290 días.

La historia se titula Violeta y el escupelava (podéis leerla al completo si hacéis clic sobre el título) y es un pequeño relato de 4.614 palabras, escrito con todo el cariño del mundo por Jorge, Zoe, EvaLaura, Mayte, Laia, Fran, Elena, Patri y servidora.


Cuando tuve la historia completada, fui a la imprenta, les pedí que hicieran folletitos con ella y envié un ejemplar a cada participante, cursimente envuelto.



No sé qué opinarán las personas que participaron, ¡pero a mí me parece que ha estado muy guay! De las otras dos historias no sé nada ahora mismo. Correos no funciona todo lo bien que debería y siempre hay alguna oveja negra entre los participantes, así que crucemos dedos para que vuelvan a mí.

¿Habéis participado en alguna iniciativa de este estilo? Si queréis organizar algo así, os remito a un post que escribí hace un tiempo en el que os contaba cómo organizar un cuaderno viajero.
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