30 de septiembre de 2015

RECETA | Pastel de zanahoria con frosting de queso


Después de probar, modificar y ajustar diferentes recetas de pastel de zanahoria, he dado con una que está para chuparse los dedos. La presentación no es comparable a la de esas tartas que sirven en las cafeterías de diseño a cambio de un riñón, pero el sabor es lo que importa. Lo mejor es que, si no sois amigos de las coberturas, podéis hacerla como si fuese un bizcocho, ¡y estará igualmente delicioso!

INGREDIENTES PARA EL BIZCOCHO
- 125 g de harina normal
- 125 g de harina integral
- 2 cucharaditas de bicarbonato
- 1 cucharadita de sal
- 1 pizca de nuez moscada
- 2 cucharaditas de canela
- 225 g de azúcar blanco
- 225 g de azúcar moreno
- 225 ml de aceite de oliva suave
- 4 huevos
- 3 cucharadas de leche
- 270 g de zanahoria
- 200 g de nueces peladas (aprox. 500 g con cáscara)

ELABORACIÓN DEL BIZCOCHO

Ponemos a calentar el horno a 170ºC. Dejamos preparadas las zanahorias, lavándolas, rallándolas y picándolas con la picadora de la batidora. También dejamos peladas las nueces y separamos 50 g de las más bonitas para luego decorar la cobertura.

En un recipiente, mezclamos la harina normal, la harina integral, el bicarbonato, la sal, la nuez moscada y la canela. Tamizamos y reservamos.


En otro recipiente, mezclamos el azúcar blanco, el azúcar moreno y el aceite. Añadimos los huevos uno a uno, previamente batidos. Mezclamos bien, notando que la masa se vuelve más densa.


Incorporamos el contenido del primer recipiente, poco a poco. Removemos con brío, hasta que todos los ingredientes se hayan integrado bien. Para aligerar la mezcla, añadimos la leche. Por último, agregamos la zanahoria y 150 g de nueces. En este punto, la masa tendrá una pinta feísima, como la que veis en la siguiente imagen (aunque ahí sólo está la mitad).


Dividimos la masa en dos partes iguales y las ponemos en dos moldes desmontables del mismo diámetro, previamente engrasados y enharinados. Los horneamos a 170ºC durante unos 30 minutos. Si no tenéis dos moldes iguales, como yo, tendréis que cocinar los bizcochos de uno en uno. Si al sacarlos del horno veis que se han hinchado un poco, tendréis que cortarle esa montañita y dejarlos planos; al menos, al que vayáis a colocar abajo. A mí se me quemó un poco la parte de arriba y aproveché para rasparla.


Mientras los bizcochos se enfrían, vamos preparando la cobertura. No hagáis como yo, que por ser una ansias rompí los bizcochos, aún calientes, y después se me desparramó todo.

INGREDIENTES PARA EL FROSTING
- 230 g de queso Philadelphia
- 100 g de mantequilla
- 2 cucharadas de nata líquida para montar
- 300 g de azúcar glas
- 1 cucharadita de esencia de vainilla

ELABORACIÓN DEL FROSTING

No tengo batidora de varillas, así que no pude conseguir la consistencia adecuada para la cobertura, sino que obtuve una especie de salsa que tampoco le va nada mal. De todos modos, al conservar el pastel en el frigorífico, la cobertura endurece bastante.

En un recipiente, mezclamos el queso y la mantequilla enérgicamente, hasta conseguir una consistencia suave pero firme. A falta de varillas eléctricas, una simple cuchara puede ser muy útil en este paso.


Sin dejar de batir, incorporamos la nata, el azúcar glas y la esencia de vainilla.


Cuando los bizcochos estén fríos, echamos un buen pegote de frosting sobre el primero y colocamos el segundo encima.


Cubrimos los cantos y la superficie con más frosting y rematamos con las nueces que habíamos reservado.


¡Es un pastel riquísimo! Sé que por las fotos —bizcochos rotos y cobertura inconsistente— parece una guarradilla, pero en realidad el sabor es super gustosito, como muy de otoño. Es un pastel que sabe a casa.


https://drive.google.com/file/d/0B40655zD4ihjU1gxY3IxSGtOckE/view

Me encantaría que os animaseis a probarlo y que me enseñaseis fotos. Bueno, ¡y que me contaseis cómo habéis salido del paso con el frosting!

Si os gustan las nueces pero no la zanahoria, o simplemente queréis algo un poco menos contundente, podéis probar con mi bizcocho de nueces favorito del mundo entero.

14 comentarios:

  1. Madre miaaaaaaa que buena pinta (porque justo la semana que empiezo el régimen, porque???) pero ahora mismo la voy a imprimir y me la guardo para el próximo día libre :D

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    1. Qué me vas a contar, si yo también estoy a dieta, ¡jajaja!

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  2. que bueno!!!! a mi el carrot cake me chifla!

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    1. Es que es un postre ideal, nada empalagoso, ¡a mí me tiene ganada!

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  3. La carrot cake es mi tarta favorita,apuntadisima tu receta,en cuanto tenga un rato la hago,te ha quedado divina en las fotos !!!

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    1. Pues ya me contarás qué tal te sale :D

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  4. Que delicia! Me encanta!
    Besos

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  5. Realmente no debería probar a hacerla por las calorías y eso... jajaja pero le tengo tantas ganas! Ya he probado el bizcocho solo pero con el frosting tiene que estar mil veces mejor.
    Quien sabe, quizá este fin de semana peque con esta receta ;)

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    1. Debe de ser una bomba hipercalórica, porque mira toda la porquería que lleva... ¡pero está taaaaan bueno! Un día es un día :D

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  6. Que ganas le tengo a ésta receta y nunca me animo.
    Pintaza!!

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    1. ¡Pues ya sabes! Es muy facilita; lo único malo es que hay que esperar a que enfríen los bizcochos y, si eres una impaciente como yo, te desesperas esperando, jajaja.

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  7. Creo que el pastel de zanahoria es la comida del otoño, desde hace unos días estoy viendo la receta en varios blogs jejej.
    Y poco a poco me va entrando la curiosidad de hacerla y probarla (aunque la zanahoria no me suele gustar...)
    Con las últimas fotos me han dado ganas de probarla ahora con el café jajaj

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    1. No sabe nada a zanahoria, al menos esta que hago yo :) Sabe más a nueces que a otra cosa, ¡y a mí me chiflan las nueces!

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